EL YOGA ESTÁ DE MODA ¿Una moda o un estilo de vida?

Por los ritmos ajetreados de nuestras vidas y su buena publicidad gracias a todos los beneficios que aporta, la práctica de yoga es cada día más común estableciéndose como una buena herramienta para “sobrevivir” hoy en día.

La popularidad del yoga  ha ido creciendo a lo largo de los años, se puede ver en televisión, se realizan encuentros y se practica en espacios públicos. En la actualidad prácticamente todos los gimnasios ofrecen a sus socios y abonados la posibilidad de realizar yoga al menos una vez al día, existen programas de yoga para atletas, muchas celebrities lo practican y existe hasta el yoga empresarial.

Además han surgido centros especializados en la práctica de esta disciplina, como la Llar del Yoga, donde realizan clases de yoga, sin duda la mejor opción para acudir y aprender esta técnica milenaria que tantos beneficios aporta al cuerpo y la mente.

Esta claro que el Yoga está en auge, ¿pero se trata únicamente de una moda? Esta disciplina ancestral bien entendida es, sin duda, un estilo de vida que va más allá de realizar posturas complicadas, nos permite encontrar el equilibrio entre nuestro cuerpo y nuestra mente y conectar con lo esencial de nuestra propia naturaleza. El yoga nos enseña a relacionarnos con nosotros mismos, los demás y nuestro entorno.

 Unión, es lo que significa el yoga

La palabra yoga viene del término sánscrito yug, que significa unión o esfuerzo. El concepto abarca por un lado el conjunto de disciplinas físicas y mentales que se originaron en la India y que buscan alcanzar la perfección espiritual y la conexión con nuestro fuero interno, la unión con lo absoluto. Por otro lado, esta formado por prácticas modernas que derivan de la mencionada tradición hindú y que promueven el dominio del cuerpo y una mayor capacidad de concentración que se alcanza por medio de la meditación.

 

Hoy en día las clases de yoga, por dividirlo de alguna manera, es practicado a dos niveles. Las personas que buscan en el mismo una manera de mejorar su cuerpo, su postura, fuerza y flexibilidad y a la vez conectar con su yo interior y encontrar en ese momento de relajación una paz interior que les ayude a afrontar el resto del día. Por otro lado, y a un nivel más profundo, también se practica como un estilo de vida, una manera de entenderla, por aquellos que quieren alcanzar la integración del alma con Dios y que buscan desarrollar una cierta consciencia espiritual, una manera de alcanzar la vida plena a partir de la satisfacción de las necesidades físicas, psicológicas y espirituales.