Todo lo que debes saber sobre los tipos de nieve para esquiar

Estamos en los últimos coletazos del invierno, y en este caso, cambiaríamos algo el lema de la casa Stark y diríamos eso de Spring is coming, que la verdad, no tiene el mismo gancho. Bromas a un lado, pese a que las temperaturas ya comienzan a ser primaverales (o empezarán a serlo muy pronto), los meses de marzo y abril siguen siendo una época ideal para pasar unas vacaciones en Andorra. Practicar el deporte del esquí puede ser igual de divertido en este periodo del año, siempre que conozcamos toda la información al respecto de los tipos de pista, técnicas sobre los esquís… y también, algo menos común, los tipos de nieve.

¿Cuántos tipos de nieve existen y cómo afectan al deporte del esquí?

Si eres un principiante en el deporte invernal más popular y estás empezando a hacer tus primeras cuñas, seguramente aún no sepas que existe una multitud de tipos de nieve. Las diferentes clases se clasifican en función de las temperaturas, de la cantidad de humedad, etc. Pese a que pueda parecer un lío distinguir y clasificar los distintos tipos, no te preocupes, no es tan difícil como pueda parecer. Lo único que debes saber es que fundamentalmente, hay tres grupos importantes de nieve, con características fácilmente identificables:

 

La nieve polvo

Sin duda, esta clase es con diferencia la más deseada por los esquiadores. Se produce cuando las temperaturas son muy bajas, y tiene un contenido muy bajo de humedad. Si la diseccionáramos, veríamos que hay mucho aire entre las partículas cristalizadas de hielo, y eso hace que no se compacte, que se quede muy suelta, algo muy fácil de palpar cuando la coges con las manos. La suma de estas características provoca que este tipo de nieve sea, con diferencia, el que mejor funciona en las pistas.

 

La nieve dura

En este caso, hablamos de la misma nieve que ha caído hace poco, y que ante las bajas temperaturas, se acaba congelando si parte superior, donde se acaba formando una superficie un poco más dura. También es una nieve óptima para esquiar, aunque eso sí, un poco más técnica. Es decir, exige unos conocimientos más técnicos y una experiencia mínima sobre los esquís, por lo que es un tipo de nieve ideal para esquiadores más avanzados en la práctica de esta actividad.

 

La nieve primavera

Este tipo de nieve se encuentra en las cotas y pistas más bajas en los meses más primaverales, sobre todo en años calurosos. Esta clase se va transformando por las temperaturas, que sobre todo a medio día suelen ser un poco más elevadas, y eso provoca que se vaya derritiendo, que se forme una especie de ‘papa’, un término muy común entre los esquiadores. Se trata de un tipo de nieve más delicado para practicar el deporte del esquí, aunque no suele ser habitual encontrarlo. Ya que cuando aparece en gran medida, las estaciones de esquí no suelen abrir sus instalaciones al público.